Resumen ejecutivo
Este documento analiza la transformación del sistema de seguridad interna de Nicaragua bajo el régimen de Daniel Ortega, en el que se destaca la consolidación de un modelo centralizado y totalitario. Aunque la crisis de abril de 2018 marca un punto de inflexión, las bases para el control de las fuerzas de seguridad se establecieron previamente, desde 2007, mediante reformas institucionales y legales, pues Ortega fue consolidando una mega estructura tripartita que integra el Ejército, la Policía Nacional y los paramilitares. A través de ella, unificó las funciones de seguridad y garantizó el control del Estado.
La cooperación internacional ha sido determinante. Rusia ha fortalecido las capacidades represivas de los órganos de seguridad, mientras que Cuba mantiene un apoyo continuo en inteligencia y contrainteligencia. Este modelo asegura la permanencia del régimen y limita el margen de acción de la sociedad civil.
El documento plantea recomendaciones para considerar reformas en el sector en caso de una eventual transición hacia un sistema de seguridad democrático. Es menester conformar un equipo de expertos para diagnosticar y planificar la reforma; definir un modelo integral de seguridad; finalizar la relación con la inteligencia cubana y abrir capacitación a países democráticos; e investigar y judicializar a oficiales involucrados en delitos graves, retirando a quienes mantienen vínculos con Cuba y Rusia. Estas acciones constituyen un punto de partida para la transformación futura del sistema de seguridad nicaragüense.


